Dove ti porta il cuore

Hacer joyería es muchas veces como un escrito intimista de Susanna Tamaro, que con lenguaje sencillo pero base compleja remueve las emociones y hace que sientas. Trabajar con las herramientas en las manos, dar vueltas a la pieza, decidir hacer justo lo contrario, sacar aquella piedra que tenía una forma interesante pero aún no había encontrado su espacio, tomar un café, empezar a limar…ver y tocar las formas…imaginar el acabado y no poder esperar a verlo terminado. Muchas emociones en cada trabajo y una gran satisfacción cuando todo sale bien (y gran cabreo cuando se te tuerce la existencia), eso es la artesanía.

THE MASTER GOLDSMITH from Marcus O’Brien on Vimeo.

Pero la joyería también puede ser horas y horas repitiendo la misma pieza una y otra vez o haciendo una que no te gusta nada pero que es complicada  y te quita tiempo para hacer otras que sí te gustan, tus propios proyectos, o hacer composturas que llevan más de lo necesario esperando…Para eso se supone que está el CAD/CAM, para ayudar. Para un diseñador el dibujo 2D ya es genial, el 3D es lo máximo porque te da alas veloces para crear, retocar, eliminar si no te convence y volver a empezar de cero o desde un punto determinado del proyecto sin que te apetezca matarte antes. Lo de que además se pueda prototipar tu diseño con un click es ya algo lujurioso. Pero la imaginación es más potente que el software y no todo puede prototiparse. Continúa leyendo Dove ti porta il cuore

Anuncios